Actualmente 1 de cada 5 parejas tiene problemas para conseguir el embarazo de manera natural. Uno de los factores que más afecta en la fertilidad de las personas sigue siendo la maternidad en edad avanzada, lo que genera la disminución en la calidad de los óvulos y espermatozoides.

La principal consecuencia de esta situación ha sido el incremento de los tratamientos de Fecundación In Vitro respecto a otras técnicas como la inseminación artificial. Este tipo de tratamientos suponen el 80 % del total de tratamientos que se realizan actualmente en nuestro laboratorio. En este proceso, la tecnología puede ser la mejor aliada, ayudándonos a los embriólogos a garantizar un cultivo óptimo de los embriones.

A continuación os explicamos 4 razones de cómo la tecnología más revolucionaria, como el Geri+ (con sistema Eeva integrado) puede ser clave para garantizar los mejores resultados.

1. Realizar un seguimiento exhaustivo sin sacar los embriones del incubador:

Gracias a la tecnología time-lapse, una técnica emergente de vigilancia no-invasiva, obtenemos un registro completo del crecimiento del embrión, lo que permite evaluar qué embriones tienen un mayor grado de desarrollo para su transferencia.

Asimismo, durante su cultivo en el incubador, el embrión tiene que someterse a observaciones frecuentes por parte del embriólogo para evaluar su desarrollo. Las técnicas de observación tradicionales se llevan a cabo con un microscopio fuera del incubador, por lo que la manipulación asociada a este procedimiento expone al embrión a posibles condiciones nocivas. Con esta nueva tecnología no es necesario extraer los embriones para su evaluación, de manera que garantizamos las condiciones óptimas durante todo el tratamiento.

2. Incubación independiente

La incubación de los embriones de cada paciente se realiza de manera independiente e individualizada y es posible gracias al diseño y la tecnología del incubador Geri. Cuando hay que realizar una apertura del incubador para la extracción de embriones de un paciente, por ejemplo para su transferencia, no se alteran las condiciones de incubación de embriones de otros pacientes.

3. Sistema Eeva integrado para la selección del mejor embrión.

Es el único software clínicamente validado de evaluación de la viabilidad de los embriones. El sistema Eeva nos aporta información tanto cuantitativa como cualitativa para ayudarnos de manera objetiva en la toma de decisiones.

El sistema evalúa el crecimiento de cada embrión y clasifica a cada uno de ellos en 3 niveles (según su calidad). Este análisis basado en un algoritmo facilita la selección del embrión a trasferir con la garantía de estar seleccionado al que mayor tasa de implantación tiene y, en consecuencia, mayor posibilidad de resultado positivo.

4. Reducción de embarazos múltiples

Poder hacer un seguimiento completo del embrión hasta el día 5, estado de blastocisto, y tener la información de qué embrión tiene mayor tasa de implantación hace que aumentemos las probabilidades de embarazo aun transfiriendo un único embrión. La tasa de implantación de un embrión en día 3 es de 30,5 %, en el caso de los embriones en día 5 es el de 50,1 %.

Una de las consecuencias de la reproducción asistida en la sociedad actual ha sido el incremento de los embarazos múltiples. En IVF Donostia trabajamos con el compromiso de reducir la tasa de embarazos múltiples, es decir, embarazos de riesgo y ofrecer una reproducción asistida más humana.
Por ello optamos por la transferencia de un único embrión, en estado de blastocisto y sabe-mos que con estas tecnologías estamos optando por el mejor, el que mayor tasa de implantación tiene. Nuestro indicador de calidad es la tasa de un bebé sano en casa.

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