Entrevista a Silvia T.G

Embarazada y a punto de dar a luz a su bebé, Silvia nos cuenta su experiencia en IVF Donostia. La técnica del Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP-PGS) ha sido clave para su embarazo. En esta entrevista Silvia nos cuenta su proceso, especialmente agradecida al equipo de IVF Donostia que ha hecho posible su sueño de ser madre.

Descárgate el Ebook "12 razones que pueden afectar en la búsqueda del embarazo"

Cuando acudiste a IVF Donostia ¿era el primer tratamiento que realizabas?

Cuando acudí a IVF Donostia era la primera vez que me ponía en contacto con un centro de reproducción asistida. Llevaba mucho tiempo pensándolo y, sin darme cuenta, llegaron los 40, los 41 y pensé, “es ahora o nunca”.

Antes de acudir a IVF Donostia contacté con otro centro para solicitar información, sin embargo, la primera impresión no fue tan buena, y por eso me decidí por el equipo de Yosu Franco. En la primera consulta informativa con Yosu Franco y Elisa Perez me resultaron muy buenos profesionales, gente muy natural y empática, y me gustó mucho cómo me explicaron todo el proceso.

¿Por qué crees que el Diagnóstico Genético Preimplantacional ha sido determinante en tu embarazo?

A pesar de tener más de 40 años cuando acudí a IVF Donostia, mi reserva ovárica era muy buena y disponía de un número de óvulos muy elevado. Sin embargo, tal y como se demostró después, en mi caso la cantidad no estaba ligada a la calidad.

Con el primer estudio que me realizaron y mi diagnóstico, desde el comienzo hablamos de realizar una Fecundación In Vitro con la técnica ICSI. Me explicaron en qué consistía el procedimiento y fue ahí cuando me hablaron del Diagnóstico Genético Preimplantacional por primera vez. Yo no lo conocía. Es un estudio indicado para tratamientos en mujeres de edad avanzada, es decir, a partir de los 37 años. Siguiendo la recomendación de los profesionales decidí apostar por ello.

¿En qué consiste la técnica del DGP-PGS?

Uno de los principales problemas de retrasar la maternidad, además de la disminución del número de óvulos, es la aparición de alteraciones cromosómicas en los mismos.

La técnica consiste en estudiar los embriones genéticamente en día 5 de desarrollo y analizar si existen o no posibles alteraciones cromosómicas en los embriones. De este modo los embriólogos pueden seleccionar el embrión sano para la transferencia e incrementar notablemente la tasa de éxito del tratamiento.

En tu caso ¿cuál fue el resultado?

En mi caso estudiar los embriones fue determinante. Con el primer tratamiento obtuvimos 13 embriones pero, tras analizarlos genéticamente descubrimos que sólo tenía 2 sanos. Las transferencias con esos embriones no fueron bien y repetimos el ciclo. En la segunda ocasión no obtuvimos ningún embrión sano. No pudimos realizar ninguna transferencia. El proceso ha sido difícil pero al final lo hemos conseguido.

¿Cómo se gestiona la no transferencia de un tratamiento?

Es duro analizar los embriones y darte cuenta de que, por el resultado obtenido, no vas a poder dar el último paso: la transferencia. Sin embargo, pienso que es aún más duro hacer la transferencia y no quedarte embarazada o, incluso, quedarte embarazada y perderlo al poco tiempo.

En este proceso tan emocional las malas noticias cuanto antes mejor. El DGP-PGS te ayuda a ir directo al embrión sano, a ese que tiene posibilidades de embarazar y descartar todos los posibles tratamientos fallidos. En mi caso hubiera sido intento tras intento, sin resultado. Teniendo 13… ¡imagínate! Creo que me he ahorrado muchos lloros…

¿Cuáles dirías que son los principales beneficios del PGS?

Tal y como he comentado, en mi caso creo que ha sido importante poder disminuir el daño emocional que supone no conseguirlo. Cuando me dijeron que tenía 13 embriones la sensación fue de tener embriones para elegir… Además, desde el momento de la transferencia, sientes que estás embarazada; yo me sentí embarazada desde el primer día que acudí a la consulta.

Poder minimizar el número de intentos, es decir, el sufrimiento que implica no lograr el embarazo es clave para conseguirlo, porque sentirse fuerte también es importante para conseguir tu meta. Por otro lado, también reduces el tiempo del tratamiento.

¿Recomendarías hacerlo?

Es una forma de obtener información muy real de tu situación, así que sí, lo recomendaría. Conozco a más gente que ha acudido a tratamientos de Reproducción Asistida y no les han hablado de la técnica. Tengo que admitir tengo conocidos que también lo han conseguido sin la técnica, no obstante, yo pienso en mi caso y pienso que todavía seguiría intentándolo, dejando en manos de azar dar con el sano o no…

Lo he vivido en primera persona y puedo afirmar que efectivamente la edad dificulta las posibilidades de embarazo. Aunque con 40 años te sientes estupenda, y lo estás, tus células no están como antes y el porcentaje de óvulos sanos se reduce muchísimo. Por eso lo recomiendo, sobre todo si eres una mujer como yo, “mayor” en cuanto a fertilidad se refiere.

De todos modos, las personas que mejor te pueden aconsejar son los médicos y embriólogos, lo importante es que confíes en ellos.

¿Qué destacarías del equipo de IVF Donostia?

Creo que en este tipo de procesos es de vital importancia rodearte de buenos profesionales, que actúen con empatía, te cuiden y te mimen. Yo me he sentido así. Para mí era muy importante no sentirme un número más. He sentido que todo lo que hemos hecho juntos ha sido en clave positiva, porque era bueno para que yo lo consiguiera, y lo he conseguido.

Yo soy una persona que cuando estoy convencida de algo lucho, como muchas personas. Pero sentir el apoyo de que los profesionales que tienes delante creen en que tú puedes es esencial. Ese feedback te retroalimenta y por eso he llegado hasta el final.

Descargar artículo completo del Diario Vasco

Foto: pixabay

Nuevo llamado a la acción

Diagnóstico Genético Preimplantacional, DPG, ivf donostia, Maternidad, Noticias, PGS, Reproducción Asistida, Destacadas

Noticias recientes